EL RESCATE DE LOS MINEROS DE CHILE, UN EJEMPLO PARA LATINOAMÉRICA
04:17 PMLo ocurrido con el rescate de los mineros chilenos, debe ser un ejemplo para todas los gobiernos y las sociedades latinoamericanas, en este episodio se demostró que, cuando se unen gobiernos comprometidos con el bien común, la empresa privada, los trabajadores y la sociedad civil en general, se puede avanzar a cosas mayores en bien de los Estados y sus habitantes.
Cuando un gobernante, se la juega por la vida los resultados están a la vista, gana toda la sociedad. Lamentablemente en nuestra sociedad latinoamericana cuando ocurren accidentes graves, la discusión se torna sobre quién es el responsable y no se torna, como en este caso, en que la pregunta fue: que hacemos para salvar las vidas que están en peligro.
Otro, ejemplo que dejó este accidente, se refiere al manejo que hacen los medios de comunicaciones, que normalmente se congregan sólo ante los hechos negativos, cómo las guerras, las muertes violentas, los hechos de sangre, sin embargo en esta oportunidad se congregaron en función de la vida, en sus dramas, en sus éxitos y en la felicidad de las familias de los rescatados.
Esta lección de optimismo, de trabajo por la vida y centrado en el bien común, debe llevar a meditar a los actuales gobernantes de la región, de tal forma que se den cuenta que sociedades unidas, con valores compartidos, debidamente inspiradas por Dios, son más eficientes, más felices y más prosperas, que las sociedades divididas por la ideología, por las ansias de poder, no fundamentadas en el bien común y sin Dios.
Este acontecimiento por su génesis trágico y por su desenlace feliz, nos demuestra lo que pueden hacer los gobiernos por sus ciudadanos, no importando el nivel socioeconómico, la clase social, o las creencias de los involucrados, sino que dando relevancia a lo más común que tienen todos los habitantes del mundo el “ser Humano” y el “ser persona”.
La fortaleza de los 33 mineros para aguantar 69 días bajo tierra, luchando incluso durante 17 días, sin comida, agua y poco aire, es un ejemplo de lo que los hombres con la ayuda de Dios pueden hacer. Por otra parte, la voluntad y la fe de un gobierno por buscar a sus mineros durante 17 días es un ejemplo de que nunca se debe dar por pérdida una vida humana.
Cuando los gobiernos y los gobernantes, se den cuenta de esta realidad, sin dudas dejarán las luchas por el poder, para preocuparse en serio por el bienestar de sus gobernados. Sólo así lucharan efectivamente contra el mayor flagelo de Latinoamérica como es la pobreza.
De esta manera, no son extraños los elogios de los gobernantes mundiales por esta hazaña, que de una u otra forma, pertenece a todos los chilenos.
Tampoco debe extrañar, que la prensa latinoamericana haya expresado su admiración por el operativo de rescate de los 33 mineros atrapados durante 69 días en el yacimiento San José, y que haya pedido a sus gobiernos aprender de la experiencia chilena.
Este acontecimiento mundial, hizo de una manera u otra, que todas las sociedades se miren hacia adentro, lo que es muy bueno. Por ejemplo en forma fenomenal lo analiza la prensa Argentina: “Nos da envidia. Despierta admiración y, en el fondo, nostalgia: ¿Cuánto hace que los argentinos no nos enorgullecemos de nosotros mismos como sociedad en lugar de vanagloriarnos por el crédito de un polo o un sector en particular? Esa es la diferencia con Chile, acaso más monumental que la Cordillera de los Andes. Y es, también, la consecuencia de vivir en una guerra permanente contra nosotros mismos en la cual es imposible que haya ganadores”.
En este mismo sentido lo hace la prensa en Venezuela: “Para cooperar en el logro de objetivos compartidos y obtener resultados exitosos sólo es necesario saber identificarlos y actuar de buena fe. Tal fue el caso de los mineros de Atacama. Podría ser el caso, entre nosotros, de la disminución de la violencia, de los atracos y los asesinatos. No hace falta deponer ideas ni arriar banderas para hacerlo. Basta con convocar a las mejores reservas que tenemos en nuestra sociedad, con abrirse a los otros y armarse con los instrumentos de la paz y la concordia, en vez de hacerlo con las armas del odio y de la guerra”.
Por su parte, la prensa ecuatoriana dice: “La nítida conducción política, la efectividad de la tecnología puesta al servicio de las mejores causas y una unidad nacional inquebrantable han dado ejemplo de una sociedad organizada, que debería ser imitado en otros países como el nuestro, donde la disputa intestina carcome la institucionalidad y ni siquiera la muerte de inocentes compatriotas parece movernos a la reflexión. Un Gobierno preparado, una solidez institucional y un espíritu cuya fortaleza ya se erige como ejemplo de fe, puso pausa a la ansiedad por el rescate y dio lección universal de esperanza y unidad”.
Sólo estos tres ejemplos, bastan para darse cuenta de lo que ocurrió en Chile, es un ejemplo que esperamos todos los gobiernos latinoamericanos aprendan para sus pueblos. Ya es hora, de usar la capsula Fénix 2 para subir a los pobres de Latinoamérica a la superficie del desarrollo, del bienestar, de la justicia social. Para ello, se deben emplear los poderes del Estado, los recursos del Estado, el apoyo y trabajo solidario de la Empresa Privada, la tecnología y el trabajo mancomunado de todos y cada uno de los integrantes de la sociedad en la extracción desde las profundidades de la pobreza a tantos hermanos latinoamericanos.

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