IRÁN EN LATINOÁMERICA RELACIONES PELIGROSAS
04:54 PM
Irán se encuentra entre uno de los países más poblados del Medio Oriente, y es uno de los mayores productores de energía del mundo, alberga caso el 11% de las reservas de petróleo mundiales y la segunda mayor reserva de gas natural, además se encuentra ubicado en una posición geoestratégica que lo indica como una región de importancia vital en el mundo.
Si a lo anterior, agregamos que la “República Teocrática de Irán” es una voz extremadamente importante y de influencia en el plano teológico en todo el mundo musulmán, exportando su religión al mundo, no sólo musulmán, sino que al occidente cristiano.
Toda su historia, nos indica que Irán puede exportar mucha inestabilidad a la región, como en cierta forma, ya queda en evidencia con la oposición no sólo en Brasil si no que en otros países de Sudamérica, a la visita del actual presidente iraní.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recibe a su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, en una visita polémica que ha generado numerosas críticas y protestas dentro y fuera del país, especialmente en relación al programa nuclear en el centro del debate.
El gobernante iraní busca el apoyo de Lula, quien se ha mostrado proclive al desarrollo de tecnología nuclear con fines pacíficos y es contrario a las sanciones que podrían frenar el despegue del comercio bilateral, asunto que también centrará las reuniones previstas.
El punto es que son serias las intenciones de Irán de obtener armas nucleares, considerando que ellos creen que, de haber contado con armas nucleares en 1980, hubieran podido evitar la guerra de ocho años con Irak, de ahí que sea casi imposible lograr que el gobierno iraní renuncie a obtener armas nucleares.
En este sentido, existen serias sospechas, de que Venezuela esta, en cierta forma ayudando a Irán a obtener material radiactivo para esos fines, de hecho, existe un convenio firmado por Chávez y Ahmadineyad el año 2007, en un vuelo de itinerario de Conviasa entre Venezuela e Irán.
El trayecto de dos horas y media entre Damasco y Teherán no sólo ha despertado las sospechas de la prensa internacional, que especula acerca del transporte de uranio y de componentes militares en el vuelo de Conviasa, sino que también ha disparado la inquietud de la tripulación de la aerolínea.
Según medios de prensa, en un reportaje del 23 de noviembre, en diario “El País” de España, se señala: “En la página www.conviasa8k.com, creada por la empresa para ejercer el “control social” y denunciar a los “revolucionarios infiltrados” en el vuelo, han llegado a aparecer mensajes anónimos cuyos autores sólo se identificaban como azafatas, pilotos y mecánicos de la aerolínea, que denunciaban, sin ofrecer pruebas, que en el tramo Damasco-Teherán se transportaba ilegalmente “material radiactivo”. La dirección de Internet fue clausurada a raíz de estos mensajes”.
Irán ha provisto de dinero y armas a la milicia chiíta libanesa Hezbolá, que ha atacado objetivos militares civiles israelíes en el sur del Líbano y el norte de Israel. Irán ha dado apoyo financiero, político y quizás, hasta militar a los movimientos palestinos Hamas y Yihad Islámica.
Los líderes iraníes promueven el descontento entre los chiítas de Irak, cooperan hasta cierto punto con miembros de Al-Qaeda.
Como vemos, Irán representa lo que Latinoamérica ha visto siempre desde la distancia, a través de los noticiarios internacionales, pero ahora, con este acercamiento entre algunos países de la región y el Estado islámico, se nos acerca, a todos esta realidad, de un país con sentido hegemónico en lo religioso, con intención nuclear en lo militar y que actúa apoyando a los grupos a sistémicos para debilitar a occidente.
Brasil, país líder de la región, debe considerar estos antecedentes, de lo contrario puede lamentarse en el futuro. Está claro que la visita del presidente iraní es también de un interés comercial, de hecho viajan con Ahmadineyad una comitiva de cerca de 200 empresarios que celebrarán un encuentro con directivos de firmas brasileñas de los sectores de petróleo, minería, agricultura y bienes de capital, pero ellas vienen acompañadas, se quiera o no, con la influencia que el gobierno iraní quiere imprimir en la región en lo político, religioso y la cooperación nuclear.
Brasil acaba de comenzar a reactivar su programa nuclear, pretende terminar de construir la planta nuclear Angra 3 y su intensión es ir mucho más allá, ya que intenta transformarse en exportador de uranio enriquecido y establecerse como potencia nuclear, por otra parte, el presidente brasilero, Luiz Inácio Lula da Silva, no critica el programa nuclear iraní y dice que Teherán tiene derecho a utilizar la energía atómica para fines pacíficos, lo que no entiende que el interés pacífico de Irán sólo es de conveniencia política, pero su verdadera intención es convertirse en potencia con armamento nuclear.
Para algunos analistas internacionales, la intención de Irán al acercarse a Sudamérica también es para contrarrestar la influencia de los EE.UU. en dos de sus países vecinos Irak y Afganistán. El interés de expandir la relación estratégica con países del continente fortifica al gobierno de Ahmadinejad. No hay que olvidar que la fuerte alianza entre el presidente iraní y Hugo Chávez también está basada en el odio hacia los Estados Unidos.
Lo cierto, es que habrá que ver, cuál será la reacción de Estados Unidos ante esta arremetida de Irán en la región, que de una u otra forma, introduce factores geopolíticos y estratégicos que no se habían presentado en esta parte del mundo, especialmente, si consideramos que precisamente quienes abren este frente son Brasil, primera potencia regional, a la cual Estados Unidos ha visto con muy buenos ojos y la apoyado para que pueda ejercer su liderazgo natural y, por otra parte Venezuela enemigo declarado de los Estados Unidos, que hace todo el esfuerzo posible por desbaratar la influencia de la potencia del norte en la región.
En todo caso, los mensajes a Brasil ya se los han enviado, como dijo un congresista estadounidense: “un país que se está modernizando rápidamente, que quiere ingresar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y convertirse en un líder mundial. Yo espero que Brasil alcance esa meta, pero expandir sus vínculos con Ahmadinejad, quien niega el Holocausto y pide la destrucción de otro estado nación, Israel, no es el camino para llegar allá”.
Como vemos el juego a dos bandas, que Brasil quiere es peligroso, no sólo para su liderazgo y la inclusión de un asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sino que para toda la estabilidad de toda la región.
Por otra parte, no olvidemos que Chávez ha realizado ocho visitas Irán, el acercamiento entre ambas naciones, según ellos, se fortalece bajo los términos de la complementariedad, donde el juego nuclear está de por medio, del cual se desconocen sus verdaderos fines, pero es posible presumir que éstos no son sólo para fines pacíficos como declaran ambos gobiernos, especialmente si vemos las actitudes, como lo vuelos semanales, sin pasajeros que no sean funcionarios del Estado, entre Caracas y Teherán, y las declaraciones de Chávez en el sentido de que se están negociando con Irán la creación de una “villa nuclear” en Venezuela, asegurando que Irán sólo quiere desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Venezuela tiene reservas estimadas en 50,000 toneladas de uranio no explotado, y podría estar comenzando a extraer uranio para Irán.
Lo cierto es que la revolución iraní ha llegado a Latinoamérica para quedarse, incluso con su versión nuclear. ¿No es peligroso?
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