LA PELIGROSA UTILIZACIÓN DE LATINOAMÉRICA POR PARTE DE IRÁN, A TRAVÉS DEL LLAMADO G-15
01:51 PM
El G-15 conocido también como Eje Sur, fue fundado en 1989 en Belgrado, la capital de la extinta Yugoslavia, durante la cumbre de Países No Alineados. Estaba destinado a impulsar el desarrollo económico y el intercambio comercial y tecnológico entre los países miembros y servir de medio de relación con otros grupos, como el antiguo G-8 o foros como la Organización Mundial del Comercio. Hoy en día está presidido por Irán e incluye otros 18 países: Brasil, Venezuela, Argentina, México, Chile, Perú, Jamaica, Argelia, Egipto, Kenia, Nigeria, Senegal, Zimbabue, la India, Indonesia, Malasia y Sri Lanka, cuyo objetivo es fomentar la cooperación y aportes de otros grupos internacionales.
El problema es que a través de este mecanismo, hay países que están utilizándolo como un medio para oponerse a los EE.UU. y sus aliados, asu vez que también, para influenciar en los organismos internacionales a fin de proteger sus intereses y esconder sus verdaderas intenciones.
Es así como por ejemplo, Irán busca ganar tiempo para continuar su desarrollo de armamento nuclear evitando las condenas correspondientes a su incumplimiento de acuerdos internacionales en materia de desarrollo de energía nuclear bélica.
Durante la última reunión, Irán ha anunciado un acuerdo para intercambiar su uranio enriquecido que le permitirá a Irán evitar nuevas sanciones internacionales impulsadas por EEUU e Israel. Se trata de un pacto negociado antes de la cumbre del G-15 con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quienes han decidido enviarla al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
Si el OIEA la acepta, Irán entregará 1.200 kilogramos de su uranio débilmente enriquecido al 3,5% a Turquía, donde quedarían depositados bajo vigilancia iraní y turca. En el plazo de un año, Irán recibiría 120 kilos de uranio enriquecido al 20% procedente de Rusia y Francia para emplear en su programa nuclear civil, según ha anunciado el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores.
Como vemos, en el asunto nuclear iraní hay muchos actores involucrados, ellos han tenido la astucia de comprometer al máximo de Estados en el tema, contraponiéndolos unos contra otros, así logran el tiempo necesario para terminar su proyecto de contar con el arma atómica para sus propósitos.
Irán tiene que convencer cuanto antes a la comunidad internacional de que su programa nuclear tiene carácter pacífico, según dijo el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, en una reunión mantenida con el presidente iraní, Mohammed Ahmadinejad, que se celebró en la sede de la ONU por iniciativa de la parte iraní. Como posible medida que “permitirá restablecer la confianza en Irán”, Ban Ki-Moon señaló la aprobación del acuerdo sobre el intercambio de su uranio pobremente enriquecido por combustible nuclear, propuesto por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El problema radica que cómo ello no es así, dado que existen sospechas fundamentadas que Irán está elaborando armas nucleares bajo la apariencia de un programa nuclear pacífico, necesita de aliados que lo apoyen en la creencia que su desarrollo nuclear es para fines pacíficos, y aquí los mejores aliados han sido Chávez y Lula y con ello los países latinoamericanos que participan de este G-15, algunos como el caso de Chile, que no se entiende su participación actualmente.
Hay seis potencias mundiales que analizan el programa nuclear iraní y al parecer, desarrollarán un nuevo paquete de medidas realmente punitivas ante la negativa del gobierno de Teherán a suspender su planta de enriquecimiento de uranio en las próximas semanas. Pero China, con su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, no ha confirmado informes estadounidenses de que habría retirado su oposición a la aplicación de posibles sanciones por este organismo internacional contra Irán. Como vemos, es difícil que las potencias se pongan de acuerdo, cuando China, Rusia y Francia tienen intereses por separados en Irán.
El problema es que existe un peligro real que Irán Israel podría ser víctima del ataque químico o nuclear por parte de Irán y del movimiento libanés Hezbolá, supuestamente controlado por el país islámico, y si ello llega a ocurrir, será con complicidad no sólo de las grandes potencias, sino que también de algunos países latinoamericanos, que segados por la ideología se han dejado engañar por las autoridades iraníes. Ellos entre otros han logrado que fracase permanentemente, la intención de la comunidad internacional de controlar el programa nuclear iraní.
Israel está bajo una amenaza de holocausto, como nunca antes vista, pero su destrucción tendrá consecuencias mundiales y nadie podrá eludir su responsabilidad si una desgracia como ello llega a ocurrir, es ahora cuando la comunidad internacional tiene que intervenir para salvar al mundo de un desastre nuclear sin precedentes. ¿Ud. y yo? ¿Podemos permanecer indiferentes?.
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