LA CONTENCIÓN DE CHINA UNA RESPONSABILIDAD DE TODO OCCIDENTE
06:08 PM
China, ¿debe ser contenida?, si, de todas maneras, de otra forma dominara el mundo sin contrapeso y de una u otra forma implantara su filosofía de vida, que es distinta a la que conocemos en occidente.
Vemos con mucho entusiasmo al mercado y a los Estados para hacer negocios con china, pero se olvidan que al hacerlo, hipotecan algo más que un retorno oneroso de divisas y bienes económicos.
Hay una visión miope de algunos empresarios, políticos y economistas de ver toda la relación con China como un gran mercado de 10 mil millones de personas, y eso no los deja ver, que se trata de un régimen que tiene un sentido, una filosofía de vida distinta, por ejemplo de la libertad distinto a lo que entendemos en occidente.
Estados Unidos, se ha dado cuenta de esta realidad, vale decir que China representa oportunidades, pero también amenazas, como por ejemplo, a la libertad y a los valores de occidente.
En las últimas semanas, la relación entre EEUU y China se ha visto invadida por varias crisis geopolíticas, algunas imprevistas y otras como resultado de políticas arcaicas que para China, no deben seguir existiendo en nuestro actual panorama político, como ser, apoyar y reconocer a Taiwán, defender la autonomía del Tíbet y otros escenarios donde China quiere imponer su ideología y poder.
Sin embargo, China ha demostrado que no cede un ápice en sus políticas, y por el contrario exigen a EE.UU. y los países occidentales que adhieran a sus objetivos políticos y geopolíticos, ellos estiman que, durante estos momentos críticos, por ejemplo, el presidente Obama debe centrase en construir una relación constructiva con China y no desviar su atención del objetivo final de construir el entendimiento y la confianza mutuos, pero para ello, por ejemplo, no debe recibir al Dalai Lama, un líder indiscutido que lucha por la liberación de su pueblo de las garras del dragón chino, “si el presidente Obama invita al Dalai Lama a visitar la Casa Blanca, estará instigando una posible espiral destructiva en las relaciones”, indican las autoridades chinas.
Por otra parte, Estados Unidos se ha mantenido firme en su decisión de vender armas a Taiwán por un valor de US$6.400 millones, a pesar de que China anunció que tomará una serie de medidas en represalia al plan anunciado por Washington. El Departamento de Estado defendió el acuerdo sobre la venta de armas a Taiwán. Según la portavoz del Departamento de Estado Laura Tisthler, estas ventas contribuyen a mantener la seguridad y estabilidad a lo largo del Estrecho de Taiwán. Previamente, Pekín dijo que suspendería los intercambios militares con EE.UU., impondría sanciones a las empresas que vendan armas y revisaría el tema de cooperación entre las dos naciones. Las relaciones entre los dos países ya se encontraban tensas tras unos desacuerdos en temas comerciales y de censura en internet.
Según el diario, The Independent, de Londres: “Washington parece endurecer su postura frente a China. El encuentro entre Barack Obama y el Dalai Lama en la Casa Blanca fue el último pellizco en la cola del dragón chino. Antes fue la reciente venta de armamento estadounidense a Taiwán (…). ¿Fue útil la decisión de Obama de encontrarse con el líder tibetano a pesar de las furiosas reacciones de China? La respuesta seguramente es no, pero de todos modos fue correcto. El Dalai Lama es el más respetado líder espiritual de los tibetanos, no el intransigente separatista que presenta la propaganda de Pekín. Si Obama hubiera cedido a la presión de China y suspendido el encuentro con el Dalai Lama, hubiera sido una capitulación moral, sobre todo frente a las continuas violaciones de los derechos humanos bajo el dominio chino en el Tibet “.
Atrapado en una ideología, que no tolera otros sistemas políticos y modos de pensar, el Gobierno chino se siente en el derecho de reaccionar histéricamente cuando el Dalai Lama es recibido en cualquier lugar o miembros de una minoría china como los uigures reciben asilo político (…). Pekín se comporta frío y ausente, con una seguridad que raya en la arrogancia de quien se siente poderoso. Más importante es entonces que Obama se haya mantenido firme y, con la seguridad que le confieren su cargo y su país, haya dado una señal, sea con la venta de armas de defensa a Taiwán o con el finalmente efectivo recibimiento del Dalai Lama en la Casa Blanca”
Lo cierto es que, mientras EE.UU. lucha por contener a China, el resto del mundo hace mira para el lado, debido a los interesantes lazos comerciales que tienen con el gigante asiático, se olvidan que ello, de una u otra forma contribuye a aumentar el poder chino, que se tornara invencible con las nefastas consecuencias que ello tendrá para occidente.
No se puede soslayar que en el plano militar, su poderío militar crece día a día. En opinión del Instituto de investigación sobre la Paz Mundial de Estocolmo, China es el principal exportador de armas. A esto hay que sumarle el crecimiento continuo de su arsenal nuclear y la modernización de sus tres millones de efectivos militares. La gran incertidumbre rodea el rumbo futuro de China, particularmente en lo que se refiere a la forma que pudiera ser usado su creciente poderío militar, el último reporte de EE.UU. hace notar que el ejército chino se está transformando de un ejército masivo diseñado para guerras a largo plazo en su territorio a uno que puede combatir y ganar en conflictos breves de alta intensidad en su periferia contra adversarios con armamento de alta tecnología.
Lo cierto es que, la capacidad de China de sostener su poder militar a distancia sigue siendo limitada, pero sus fuerzas armadas continúan desarrollando e incorporando tecnologías militares perjudiciales… que están cambiando los equilibrios militares regionales y que tienen implicaciones más allá de la región de Asia y el Pacífico.
Entonces, la pregunta es ¿cuál es el objetivo de largo plazo de China?, es la pregunta que los analistas occidentales deben hacerse, para lograr estrategias de contención reales para el futuro, de lo contrario el occidente podrá hacer realidad, lo que dice una afirmación de Napoleón: “Cuando China despierte el mundo temblará” o al concepto “peligro amarillo” por parte del Káiser Guillermo II en 1895.
Lo cierto es que china no despierta por sí misma, sino que occidente la despierta con los intercambios comerciales privilegiados que hace con ella, donde como es el caso de Latinoamérica, le entrega acceso y control de recursos estratégicos fundamentales.
Email this post

