INDICATIVOS SOBRE LA SITUACIÓN MUNDIAL, HACE PRESUMIR FUTUROS CONFLICTOS GLOBALES DE MAYOR INTENSIDAD.

Todo el mundo está muy preocupado, con razón, por la actual crisis económica. Sin embargo, pocos analizan que paralelamente estamos sufriendo una crisis de seguridad cuyos efectos pueden terminar resultando más devastadores que la propia crisis financiera. El problema es que la atención pública y las agendas políticas están tan ocupadas en resolver los problemas económicos que apenas pueden ocuparse de los problemas de seguridad. La recuperación económica empieza a ser una realidad, aún débil, pero los principales problemas de seguridad se están agravando. Afganistán, Irán o el conflicto de Oriente Medio son conflictos demasiado lejanos para los ciudadanos y resultan incómodos en las agendas políticas. Pero si no somos capaces de encauzar algunos de ellos las consecuencias pueden ser catastróficas para el futuro.
Hay una serie de indicativos, durante el último tiempo que en cierta forma están enrareciendo, por decir lo menos, el panorama mundial. En primer lugar, se destaca el conflicto de China y los EE.UU. por Google, recientemente, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, solicitó a las autoridades chinas que investiguen los ciberataques contra Google, que llevaron a la compañía de búsqueda en internet a amenazar con retirarse del país. “Esperamos que las autoridades chinas conduzcan una investigación exhaustiva de las intromisiones cibernéticas.
Ahora, China anuncia que tomará una serie de medidas en represalia por el plan de Estados Unidos de vender armas a Taiwán por un valor de US$6.400 millones. Pekín dijo que suspendería los intercambios militares con EE.UU., impondría sanciones a las empresas que vendan armas y revisaría el tema de cooperación entre las dos naciones. El gobierno de EE.UU. anunció sus planes de vender un paquete de armas a Taiwán, que incluyen misiles Patriot, helicópteros Blackhawk y barreminas. De inmediato, China expresó su más enérgico rechazo por la venta, después de que el Gobierno estadounidense notificara dichos planes al Congreso de EE.UU.
China condenó la decisión, señalando que la misma viola los tres comunicados conjuntos firmado entre China y EE.UU., especialmente los principios establecidos en el Comunicado Conjunto del 17 de agosto de 1982, el cual estipula que EEUU., no procuraría implementar una política a largo plazo de ventas de armas a Taiwán, y se pronunciaba por reducir gradualmente las ventas de armas.
Según un comunicado de prensa de su ministerio de Relaciones Exteriores, China ha decidido suspender parcialmente los programas de intercambio entre las entidades militares de los dos países, así como las consultas de nivel vice-ministerial sobre seguridad estratégica, control de armamentos y no proliferación, programadas originalmente para celebrarse en breve.
Se esperaba que ambos cuerpos militares pusieran en marcha nuevos intercambios en 2010, incluidas las visitas del Secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, a China, y de tripulaciones de la Marina de Guerra de cada país.
Ahora, la reunión de Obama con el Dalai Lama, es una nueva arista en las relaciones entre ambas potencias que están llevando la crisis, sino- estadounidense, a la mayor tensión del último tiempo. El matutino británico The Times comenta: “Un encuentro con el Dalai Lama probaría que los EE.UU. siguen ajustándose a sus valores fundamentales, más allá de las oscilaciones en la balanza del poder mundial. La libertad no es sólo un valor elemental de Occidente, sino también la base de un orden mundial civilizado. Obama mantendría viva la memoria de las crueldades históricas cometidas por China y de la brutal represión de la rebelión tibetana de 1959, que empujó al Dalai Lama a su largo exilio. Un encuentro de Obama con el jefe espiritual de los tibetanos señalizaría que EE.UU., un país indispensable para la seguridad global, no permita que se le dicte con quién debe mantener conversaciones.”
En otro frente estratégico, el gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está acelerando la instalación de nuevas defensas en el Golfo Pérsico contra lo que es visto como la creciente amenaza de misiles iraníes. El adelantamiento de los planes de seguridad norteamericanos en el medio Oriente, hacen presumir que Irán es una amenaza no hipotética sino que real.
Por su parte, Irán desarrolla nuevos tipos de armamento para hacer frente a EEUU en caso de una agresión, declaró hoy el jefe de la Unidad de autosuficiencia de las fuerzas terrestres del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, coronel Naser Arab-Beigi. “Que los enemigos no piensen que sus helicópteros Apache sean tan útiles en Irán como en Iraq o en Afganistán. Tenemos armamento moderno para hacerles frente”, manifestó Arab-Beigi citado por la agencia de noticias iraní Fars. El coronel reveló que la Unidad de autosuficiencia de las fuerzas terrestres se dedica al desarrollo y producción de carros de combate, misiles antiaéreos portátiles, misiles antitanque, vehículos militares y equipos para la lucha radioelectrónica. Las evidencias de que el Irán tiene un programa nuclear clandestino son ya incontestables y la voluntad política del régimen de dotarse de armas nucleares admite pocas dudas. La cuestión es cuánto tiempo necesitan para disponer de un arsenal atómico operativo. Los efectos de un Irán armado nuclearmente resultan imprevesibles. Por un lado, daría al régimen una capacidad de disuasión para poder hacer impunemente todo tipo de injerencias en la zona e incluso patrocinar acciones terroristas en otros países. Por otro, supondría una amenaza directa a la propia existencia de Israel. Finalmente, quebraría de forma definitiva el régimen de no proliferación nuclear vigente provocando una carrera atómica en la zona más inestable y más sensible estratégicamente del planeta.
En otro frente de la estrategia mundial, se encuentra el conflicto entre Rusia y Japón, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declinó la protesta expresada por el Japón con motivo del fuego abierto en las aguas jurisdiccionales rusas contra dos embarcaciones pesqueras niponas que violaron la frontera de Rusia, informó la oficina de prensa de la cancillería rusa. “La protesta fue declinada como infundada e inaceptable. Es la parte rusa la que tiene motivo para protestar”, dice un comunicado emitido al respecto por el Departamento de Información y Prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Las goletas Takamaru 58 y Kiiomimaru 63 fueron detectadas el 29 de enero por un helicóptero de los guardias fronterizos rusos al noroeste de la isla de Kunashir, archipiélago de las Kuriles. Las embarcaciones no reaccionaron a las señales radiales ni disparos de advertencia, por lo que fueron tiroteadas. El Ministerio de Asuntos Exteriores nipón, partiendo de sus pretensiones del Japón a cuatro islas de las Kuriles del Sur, expresó protesta a Rusia con motivo de ese incidente.
El contencioso de las islas Kuriles del Sur (Habomai, Shikotan, Iturup y Kunashir), administradas por Rusia desde que terminó la Segunda Guerra Mundial, obstruye la firma de un tratado de paz entre el Japón y Rusia. Una declaración conjunta que el Japón y la Unión Soviética suscribieron en 1956 prevé el posible traspaso de dos islas a Japón tras la firma del tratado de paz, pero el Japón insiste en la devolución de los cuatro territorios mencionados.
En otro conflicto del presente, por el momento, se logró evitar una guerra entre Yemen y Arabia Saudí. La guerrilla yemení Al Houthi, renunció continuar sus ataques y se repliega del territorio de ese país árabe. De todas maneras, Arabia Saudí emplazará una base militar en su frontera con Yemen.
Pero Yemen también da malas noticias. Una huelga general en el sur del país que abarca más de una veintena de ciudades y poblados., con enfrentamientos entre las fuerzas de orden público y manifestantes que exigen la separación del sur del norte del país (el sur de Yemen fue un estado independiente desde el momento de la retirada de Gran Bretaña en 1967 hasta 1990, cuando el sur se reunificó con las regiones del norte). En la mayoría de las veces, las noticias que llegan de este país suelen ser malas. Y la peor de ellas es que Yemen es el nido de la organización terrorista internacional Al Qaeda, que en el sur del país combaten los separatistas, y que en el norte, agrupaciones chiítas, próximas a Irán (como el resto de todos los chiítas) continúan desde hace tiempo una rebelión. Y prácticamente nadie puede decir que este un asunto no le incumbe, porque no se sabe qué es peor, Yemen o Afganistán. Es decir, la comunidad internacional se encuentra involucrada en más guerras de las que puede parecer a primera vista.
La victoria de Occidente sobre la Unión Soviética en la Guerra Fría trajo consigo una expansión de la libertad en el mundo durante la última década. Sin embargo, en el momento actual, la democracia está en retroceso. Rusia sufre una marcada deriva autoritaria, la China comunista ha evolucionado hacia un capitalismo de partido único con un creciente poder económico pero sin libertades, en Iberoamérica se expande la revolución bolivariana, África sigue sumida en un caos de pobreza y conflictos y el mundo islámico se radicaliza cada vez más en países como Pakistán. Occidente sufre hoy un proceso de decadencia demográfica, económica y moral que es necesario invertir si quiere sobrevivir como la civilización de la libertad.
En el caso ruso, ocurre que, aunque era una característica típica de la Guerra Fría, la puja por las zonas de influencia conserva plena vigencia en el siglo XXI. Rusia todavía siente que posee una injerencia natural sobre los Estados vecinos, al tiempo que considera vital la creación de una “zona de protección” en torno a sus fronteras. Por ello, evalúa que toda intromisión occidental en los países que la rodean constituye una amenaza a sus intereses. La invasión a Georgia de agosto de 2008 mostró con máxima crudeza que Moscú pretende controlar de cerca a los territorios que la circundan. He aquí una importante disidencia entre los dos gigantes: al tiempo que Rusia mantiene sus tropas en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia, Obama defiende la “integridad territorial” de la ex república soviética.
Finalmente, debemos tener presente que es cierto que una parte del Islam, la más radical y extremista, ha declarado la yihad o “guerra santa” a Occidente, pero en buena medida lo que hemos vivido hasta el momento actual es una guerra civil dentro del propio mundo islámico, con algunos ataques al exterior. Existe un debate entre los fundamentalistas sobre si para ganar esa guerra civil es necesario previamente derrotar a Occidente. En todo caso, se trata de un conflicto no convencional y asimétrico. Es una guerra porque buscan la destrucción del enemigo, que somos nosotros, pero no responde conceptualmente a lo que nosotros consideramos una guerra ni se somete a sus normas. El terrorismo es la principal arma de los islamistas para intentar doblegar nuestras sociedades y la naturaleza del terror es diferente a la de la guerra, aún cuando pueda resultar aún más devastador.
Sin dudas que, Estados Unidos seguirá siendo la primera potencia mundial en la próxima década. Sin embargo, su peso relativo en el mundo, tanto en términos económicos como estratégicos, puede verse reducido. La tendencia parece ser un orden mundial más multipolar en el que otros actores emergentes como China, India, Rusia o Brasil pueden ganar peso. La Unión Europea seguirá siendo un actor estratégico irrelevante por su falta de cohesión, su estancamiento económico y su declive demográfico. El riesgo es que en un momento en el que el liderazgo de Estados Unidos resulta más vital que nunca para hacer frente a los múltiples desafíos a la seguridad de occidente, la administración Obama decida replegarse estratégicamente o adoptar una política de apaciguamiento frente a nuestros enemigos. Esa política podría resultar suicida para Occidente.
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