PROCESOS DE CONSOLIDACIÓN DE LOS ESTADOS, UNA DEUDA LATINOAMERICANA DE REPERCUCIONES GRAVES PARA LA ESTABILIDAD Y LA PAZ REGIONAL.

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Referirse a la seguridad en Latinoamérica, no es una tarea fácil, toda vez que la noción continúa siendo un término discutido, contencioso y en plena evolución, en función a las diversas asimetrías regionales, realidades geoestratégicas y respectivos “procesos de consolidación de Estado”, que al ser incipientes definen escenarios de seguridad caracterizados en mayor medida por amenazas internas que externas.

El Estado nacional, continúa siendo el principal actor del escenario internacional, reconociendo que hoy comparte muchas funciones y protagonismo con otros actores tales como las organizaciones internacionales, no gubernamentales, transnacionales, etc. Sin embargo, finalmente aún cuando el Estado–nacional ya no ejerza en forma absoluta la soberanía de su pueblo y territorio, sí es el órgano que la administra tanto en el plano interno como en el externo. Continúan siendo los Estados–nacionales los principales objetos y sujetos del Derecho Internacional. En otras palabras, las funciones de seguridad y defensa nacional encuentran en el Estado–nacional el principal vehículo para su expresión.

El Proceso de Consolidación del Estado que puede definirse como el proceso en el cual un Estado se encuentra afianzando su institucionalidad y su estructura para poder generar un amplio consenso social, fuente de su poder, con la finalidad de poder llevar adelante sus objetivos más relevantes como un Estado-Nación, para satisfacer sus principales demandas en el desarrollo material y humano; bienestar; y seguridad de sus ciudadanos, pues de su nivel de desarrollo se deriva la medida por la que los factores internos desestabilizadores pueden influir en la seguridad; un mayor nivel del Proceso de Consolidación del Estado reduce dicho impacto.

El principal rasgo y desafío para muchos Estados de la región, distinguidos por una falta de soberanía efectiva en su territorio, es decir la acción del Estado no llega efectivamente a la totalidad de su espacio y ciudadanos, y así de generan situaciones como las ocurridas en Colombia, donde hace años el Estado lucha con las FARC para recuperar la soberanía de su propio territorio, lo mismo se ve en el norte peruano, en amplios sectores de la Amazonía etc.

Por otra parte, vemos que en la región, las principales instituciones de un Estado continúan siendo débiles, caracterizadas por una seria ingobernabilidad, falta de mecanismos de control, rendición de cuentas y equilibrios de poder, cuyas repercusiones por ejemplo, vemos en lo que pasa en Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros del Alba, en que los gobernantes de acuerdo a sus interese cambian arbitrariamente la institucionalidad para mantenerse en el poder.

Ahora bien, por proceso de consolidación de Estado entenderemos el nivel de desarrollo de un Estado respecto del funcionamiento efectivo de sus principales instituciones democráticas y del nivel de respaldo que dichas instituciones tienen en la ciudadanía. Por una parte, comprende la autoridad estatal para imponer normas a sus ciudadanos y, por otra, la clara conciencia de estos por acatarlas sintiéndose parte de una comunidad nacional agrupada en torno a un Estado. En otras palabras, por “consolidación de un Estado” concebiremos el proceso en el cual un Estado se encuentra afianzando su institucionalidad y su estructura para poder generar un amplio consenso social, fuente de su poder, con la finalidad de poder llevar adelante sus objetivos más relevantes como un Estado-Nación, para satisfacer sus principales demandas en el desarrollo material y humano; bienestar; y seguridad de sus ciudadanos.

Consecuentemente, un Estado con un proceso de consolidación avanzado tendría en consecuencia un sistema estatal con pleno equilibrio de poderes, en que cada órgano estatal desarrolla sus funciones profesionales propias con pleno respaldo de su ciudadanía y en el cual las crisis internas y externas son abordadas en su direccionamiento y solución por la acción reguladora de las autoridades políticas, democráticamente electas.

Ahora bien, si revisamos los diversos indicadores internacionales de gobernabilidad, desarrollo humano, consolidación democrática etc., encontramos que la región no presenta índices que den cuenta de un buen grado de institucionalidad, gobernabilidad, ley y orden que permitan expresar que la región se encuentra en un buen nivel de su proceso de consolidación del Estado. De aquí que, entre otros fenómenos, se recurra al empleo de la fuerza militar para afrontar amenazas a la seguridad pública.

Por otra parte, los principales problemas de seguridad que enfrenta la región, y que se relacionan principalmente con altos niveles de criminalidad y narcotráfico, incapacidad de ejercer un efectivo control territorial, fronteras con alta porosidad en donde las organizaciones delictivas encuentran facilidades para su actividad, al ser contrastados con el nivel de institucionalidad y gobernabilidad adecuados para enfrentar los desafíos de seguridad, nos aparece una brecha de inseguridad que representa una gran vulnerabilidad de Latinoamérica para hacer frente a las actuales amenazas.

En todo ello, vemos que en el actual escenario de seguridad regional, el principal desafío lo constituye la debilidad del aparato estatal para afrontar los fenómenos desatados por las fuerzas de la globalización, que principalmente se relacionan con las organizaciones criminales, de narcotráfico, terrorismo etc. A ello se suma las dificultades del Estado para asegurar una “soberanía efectiva” en su territorio. Se debe considerar que precisamente los grupos criminales aprovecharan cada debilidad para ocupar áreas o zonas geográficas en donde el Estado no tenga presencia.

En síntesis, el verdadero desafío de seguridad en Latinoamérica está dado por fortalecer la capacidad del Estado, para lidiar con la eclosión de nuevas amenazas que ponen a prueba dicha fortaleza. En otras palabras, mejorar el proceso de consolidación de Estado, se transforma en un imperativo, para privilegiar el desarrollo y consolidación de las principales instituciones que deben hacer frente al delito, tanto en su fase de prevención como de represión. En ese contexto, se debe prever una estrategia que integre los diversos ámbitos de un Estado en un proceso Inter.-agencial efectivo, para que exista sinergia entre ellos. Desde la perspectiva de la seguridad interesa fortalecer la interacción y coordinación de todos los organismos responsables de ella, entre otros, definir dónde la seguridad y la defensa se superponen, para redefinir misiones que hagan más efectiva la acción estatal de brindar seguridad y paz a sus ciudadanos.


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Un comentario to “PROCESOS DE CONSOLIDACIÓN DE LOS ESTADOS, UNA DEUDA LATINOAMERICANA DE REPERCUCIONES GRAVES PARA LA ESTABILIDAD Y LA PAZ REGIONAL.”

  1. tütüneson Says:

    tütüneson…

    [...]Geo-Delphos » Blog Archive » PROCESOS DE CONSOLIDACIÓN DE LOS ESTADOS, UNA DEUDA LATINOAMERICANA DE REPERCUCIONES GRAVES PARA LA ESTABILIDAD Y LA PAZ REGIONAL.[...]…

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