Según la cifra oficial, los 7 años de la guerra de Irak (a veces denominada también la segunda Guerra del Golfo Pérsico) dejó un saldo de 4.421 militares estadounidenses asesinados y 31.926 heridos en combate. Sin embargo, la telecadena estadounidenseCBS presenta otros datos: 15.000 efectivos fallecidos. La diferencia se debe a que en sus cálculos incluyeron a aquellos que se habían suicidado durante su intervención en Irak y los que lo hicieron tras regresar a sus hogares. Al mismo tiempo, las pérdidas de todos los aliados juntos en esta campaña resultaron ser muchas veces más bajas. Según los datos de iCasualities.org, los otros 21 países perdieron 317 efectivos: la mayor parte de las víctimas fatales pertenecía al Reino Unido (179 personas).
Por otro lado, las bajas entre la población civil iraquí ni siquiera pueden ser calculadas aproximadamente. La cifra más grande ha sido revelada por la organización Opinion Research Business: según su informe de enero de 2008, el número de víctimas fatales varía entre 946.000 y 1,12 millones de personas. Según Iraq Body Count, que basa sus cálculos en informes de los medios de comunicación, para el 31 de agosto de 2010 en el país habían perecido entre 97.642 y 106.540 ciudadanos civiles. Las estadísticas del Ministerio de Salud de Irak afirman que en junio de 2006 las bajas civiles llegaban a entre 104.000 y 223.000 personas.
Según el Pentágono, las pérdidas fatales entre los grupos guerrilleros y terroristas para el otoño de 2007 habían llegado a los 19.000 efectivos.
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, sostuvo hoy un encuentro con los líderes de Afganistán, Pakistán y Tayikistán y propuso reanimar los proyectos económicos lanzados en los tiempos de la Unión Soviética. Así los rusos entran de lleno en el “Gran Juego” por el control de Eurasia.
“La posibilidad de lanzar esos proyectos ayudaría a resolver muchos problemas del sector social. Son proyectos que surgieron en la época soviética condicionados históricamente y que podrían comunicar un impulso al desarrollo económico”, dijo Medvédev durante la reunión cuatripartita celebrada en Sochi (sur de Rusia).
Explicó que se trata, en particular, de la cooperación en el sector energético y del desarrollo del sector social en los respectivos países.
“Estas consultas de formato regional son importantes para nosotros si tomamos en cuenta la tensión que hoy vive la región. Me refiero a las dificultades en la construcción del Estado en Afganistán, el terrorismo, el narcotráfico y otros retos incluidos los desastres naturales”, expresó Medvédev.
Lo que vemos con esta maniobra, es el interés de Rusia por lograr aliados estratégicos importantes, ya que esos tres países por su ubicación geográfica le otorgan salida al Océano Índico, frente al Golfo de Omán y lo deja en dirección a línea hacia Irán y la India. Seguir leyendo el artículo »
Es incomprensible, que cuando la ONU y el Consejo de Seguridad, han alertado sobre el desarrollo nuclear de Irán, país que claramente pretende lograr la obtención de un arma nuclear, aparezca Rusia apoyando dicho desarrollo. Estas son las señales que cuesta comprender en la política internacional, el doble estándar de las potencias mundiales hace que el mundo sea cada vez más inestable, y este cada vez más cerca de un desastre nuclear.
Para nadie puede ser extraño que los desastres naturales producidos por el cambio climático, las sequías, incendios forestales, los terremotos y las inundaciones y otros fenómenos naturales, estén afectando a los países del mundo entero. Toda esta problemática climática ya influye en la economía a nivel mundial y usted y yo, si es que ya no lo hemos sentido, lo vamos a sentir antes de que termine este año.
El cambio climático está afectando el acceso al agua potable, la producción de alimentos, la sanidad y el medio ambiente, mientras que millones de personas pasan hambruna, a modo de ejemplo, sólo en la India son 200 millones.
Como vemos, las consecuencias que ya estamos viviendo del cambio climático son muy graves. Intensas lluvias en Pakistán y China, sequía en Rusia, nevadas por primera vez en casi un siglo en algunos países sudamericanos y altas temperaturas en Europa que marcan récords, huracanes y ciclones e incendios forestales, terremotos en distintas zonas del planeta, es así como el mundo experimenta este año los primeros efectos de su propia desidia. Seguir leyendo el artículo »